24 ago. 2008

Hacia Diógenes

un sorbo que desgarra
unos tacones malditos
mirada de asesina, de inquisidora
la razón que abandona
que se devora a sí misma

un baile tras la cortina
mentira que me alimenta
deseo, desesperación
querer que seas mia
querer matarte, beberme tu alma
la espina que llevo clavada
ha de tener tu nombre

una pregunta como un puñal
una respuesta que desangra
tu risa, ambigua, leonardesca
una guerra a lo lejos
otra en mis adentros
solía importarte, ya no

una pieza vanguardista
el ayer que se esconde
avergonzado, desnudo
el silencio irreverente
cigarros, canciones

y el tiempo, qué cosa es?

antes te odiaba
me odiaba a mi mismo
hoy solo quiero escapar
quiero cerrar los ojos
y que por un momento, no existas
quiero dormir en un jardín
navegar hacia el oriente
hacia el pasado
hacia Diógenes, epícuro
los verdaderos humanos

ser los ojos de Homero
correr tras Beatrice
aunque fuera inútil

quiero olvidar
dibujar abismos, bisontes
un albatros en llamas
tan bello e inexplicable
como el sol poniente

que no se acabe la ilusión
que no se agoten las fuentes de la sapiencia
enloquecer
y en mi locura, ser libre


Edward.-

1 comentario:

Angeles dijo...

alguien me dijo:
La libertad es soledad.