31 jul. 2008

Un día de tantos

Un minuto pasa y nada cambia.

Pasan horas y sigo siendo el mismo, ahora en otro lugar, mas angustiado tal vez.

¿Hacia donde me dirijo?, que importa, todo es tan trivial, tan vacío.

“Viva Palestina, un ángel fieramente humano”, proclama aquel muro, la gente le es indiferente, que diablos les importa la suerte de un país lejano, no hay tiempo para solidaridad, están ahogados en sus propias tragedias.

Hombres de verde con sombrero y armas, indigentes profundamente dormidos, basura, pestilencia, improperios, “estoy retrasado”, el religioso, la puta, el marica, el soñador, el apátrida, el que fuma, las monjas y sus sueños mojados, el somnoliento, el deprimido, la música, el silencio, el reloj, tic tac tic tac... ¿hacia donde vamos?, ¿qué es lo que somos?.

Y hay más...

Mujer ciega caminando por la acera, perros hambrientos, vendedores, “tengo prisa”, “maldito gobierno”, un accidente, el diario, “los tiempos cambian”, Juan 3:16, “cerrado temporalmente”, la esquizofrenia, la cordura, los precios, los costos, el mercado, el abogado, el aristócrata, la abstinencia, otra puta, y otra, y otra... las horas extras, el teléfono, la borrasca,“está nublado”, el salario mínimo, el seguro, el banco, la universidad, el jefe, la tarjeta, la balanza, las aspirinas, las drogas, el consumismo, Pigmalión, el che, Nietzche, los padres, “esta noche no”, el fin, los medios, basura poética, dibujos, libros, el acné, la inmundicia, las dudas, Maquiavelo, el béisbol, la tienda, los discos, los celos, Lennon, Buñuel, Bergman, Escher.

El pasado duerme, el futuro jamás llegará, las niñas juegan en el jardín, el pervertido las observa y se muerde los labios, “tanto que leer y tan poco tiempo”, Sabina, el amor y sus crueldades, alguien ha muerto, se me antoja llorar, las palabras como escorpiones, Dios, la plegaria, la blasfemia, el absurdo, las prioridades, William Blake, las circunstancias, el ser, la nada, el sabio, el anciano, Crimen y Castigo, una fiesta, la hipocresía, “porque de tal manera...”, Saramago, Kafka, el imperialismo.

Un tanto de lo que se dice es como un acto mecánico, indeliberado. A veces hablamos por hablar.

¿Por que vamos hacia donde vamos, o hacemos lo que hacemos?, todo tiene un propósito, un por qué. Pero, ¿que fuerza justifica los propósitos? (que a menudo no son nuestros, solo los aceptamos), ¿que entidad hace que tantas aberraciones se conviertan en cotidianidades y terminemos aceptándolas como parte de la vida, de lo que llamamos vida, la existencia, el lapso, el ser?.

Y los esclavos nos levantamos cada mañana a dar lo mejor de nosotros, en pos de un “propósito”, que los ricos obtengan mas riquezas, porque de eso se trata todo, toda la farsa mal llamada sociedad. Conocemos las causas de nuestros males, también conocemos las curas, sin embargo nos resignamos a padecer. ¿Que somos sino instrumentos?, somos medios no justificados por el fin. Es una aberración convertida en cotidianidad. Una de tantas, valga aclarar.

La cordura es más frágil de lo que parece.

Hay una débil línea en medio de todos los opuestos.

Hay ocasiones en que es preciso ser cínicos.

Se va la tarde sin pena ni gloria. El crepúsculo... los recuerdos... valió la pena la espera.

Ha sido un día trivial, estoy cansado.

Me siento como una mezcla de Gregorio Samsa y De Niro en Taxi Driver.


Edward.


29 jul. 2008

Artistas del fracaso


-->
Puedo fatigarme solo para añorar la calma previa
Escudriñar el silencio en busca del caer de gotas
Soy paciente, soy discreto
Todo lo pequeño me inspira confianza, lo inmenso temor
El yo que se detiene sabe que volverá a caminar
Todo es un juego simple
Circunstancias, intereses, instinto...
Antes de pronunciar palabra
Antes de pensar si quiera en levantar la mirada
Espejismos, reverberación...
Nunca imaginamos que llegaríamos hasta aquí
Cuando lo trivial nos hastía
Inusitado estruendo
Maldiciones, sollozos...
Monosílabos cual puntas de lanza
Certeros, oportunos
El menor de los males es el trago que nos sacia
Rencor desnudo que no sabe camuflarse
El trapecista enamorado no piensa en ella cuando se dispone a saltar.
Estamos hartos unos de otros
De respirar el mismo aire sabios y necios
De vernos pasar y saludarnos
De saldar deudas ajenas
De odios y perdones
De ofensas, de consuelos
De cantar a coro, de pelear
De cobardes, de valientes
De lo espeso y lo ligero
De pausas y continuidad
En un extremo, en el otro, en medio...
Azotados por la duda de lo eterno
Y... Esperanzados?
No, no... Es instinto, no más
Hay valores, valores que sucumben ante nuestros ojos
A veces lo absurdo degenera en aberración
Como matar niños para que no haya pederastas
Cuando duermes alguien cuida de ti
Y alguien te roba
Cuando despiertas ignoras a tu guardián y maldices a tu ladrón

3 jul. 2008

Genesis 2

Los primitivos seres tenían potencial
desentrañaban, eludían, sopesaban...
cada recóndito rincón del joven universo
cada emanación de lo absoluto
de esa cosa inexplicable, inquietante...
que en el interior de su ser se originaba
y se acrecentaba a cada instante
se hacía capaz de remover cimientos
de convertir lo intrascendente en esencial
de enderezar lo oblicuo
de alterar los estados
de afirmar o ridiculizar ciertos paradigmas
si, la poesía se hacía fuerte
tomaba las riendas
los seducía con su divinidad y encanto
danzaba en sus adentros
emergía, brotaba, corría por sus arterias
los embriagaba sin sustancia alguna
les hacía volar sin alas
les otorgaba alas si así lo preferían
se hacía dócil como un cordero
impredecible, graciosa...
mas y mas bella
les daba a su efímera existencia
la ilusión de libertad.

Génesis

En el principio era el caos
iracundas tormentas estremecían a natura
rugir de fieras con ojos color de fuego
el abismo de la inexistencia se expandía
intentaba tragarse uno a uno los pilares que sostenían el mar
porque, sabes, el mar siempre existió
no había vientos de otoño
no había siquiera otoño
no habría tenido hojas que desprender
ni templadas llanuras
ni doradas arenas
la nada poseía existencia propia
materia inerte, espesor...
incandescentes llamas brotaban
combustión instantánea
el aire mismo se quemaba
el devenir de los siglos trajo
glaciaciones, explosiones...
materia inestable...
primitivas formas de vida emergieron
se arrastraron, se descubrieron conscientes
pensantes, sensibles...
descubrieron el instinto
de sobrevivir, de explorar,
de buscar, de celebrar lo logrado
de amar...
de añorar lo inalcanzable, de tejer ilusiones
de construir quimeras,
fantasmas, dioses, monstruos...
y entonces del núcleo de sus almas
surgió la poesía...