24 oct. 2008

Marionetas

La montaña se alza a lo lejos
bañada de sol
silente y misteriosa

Querías libertad?
-Pregunta una hoja desprendida-
yo también quise ser libre
y ya ves, estoy volando hacia mi muerte

Te ves a ti mismo
como a un desierto
quieres gritar
renegar de tu humanidad
y saltar a un mar de fuego
para sentir algo puro
al menos por un instante
aunque sea el final

La gente te mira
suponen que eres como ellos
marionetas sin alma
sin sensibilidad

los maldices en silencio
quisieras golpearlos
hacer que callen
que se detengan

Sus voces son como látigos en tu espalda
hablan de precios, de costos,
de dios, del amor...
se creen dueños de la verdad

Hay una gran maquinaria
de engranajes cancerosos
un sistema enfermo
estructuras débiles

quieres detener todo
sentir el silencio
respirarlo, ser parte de él

cierras los ojos
buscas en tus adentros
no hay nada
solo un gran vacío


un amargo llanto te ahoga
y el cielo sigue allí
y tus dudas, y tus miedos

El horizonte nunca prometió libertades


Edward.- (quisiera sentir el silencio absoluto, que al menos por un instante las máquinas y los hombres, callen)

2 comentarios:

Angeles dijo...

Shhhh. No quiero romper tu silencio....
Quizás simplemente la libertad está en buscarla.:)Yo al menos puedo sentirla, por eso se que existe, pero no está afuera.:)

Inma dijo...

'Hay una gran maquinaria
de engranajes cancerosos
un sistema enfermo
estructuras débiles'

El mundo y su pesado armamento: el ruido, el que no permite oírnos ni hablar. Todos amamos el silencio, creo, por escaso e imposible. El hombre invasivo que todo lo puebla con su arrolladora maquinaria, acaba devorado por su propio mecanismo.
Tanto miedo toparse con ese silencio soñado un día, de repente, no sabríamos qué hacer con él, igual que la hoja que deseó liberarse y acabó muriéndose.