1 nov. 2008

Para siempre

Viejos arquetipos
ideas que envejecen y mueren
estructuras de pálido color
hombrecillos deformes
con ojos que no ven
uno tras otro, sin vida

Muñecos articulados
falsas necesidades
ideales degradantes
aniquilan la voluntad
productos que te hacen feliz
piedras filosofales de alta tecnología

El predicador se ha cansado de fingir
le tiemblan las manos
deshecho en llanto
cabizbajo y solo

Y una lágrima desciende
lenta y amarga como la soledad
cae violentamente
sobre la palabra "reino"
borrándola para siempre

Para siempre

Los grandes hombres
los que miraban al cielo
y en lugar de respuestas
buscaban inspiración
los verdaderos humanos

Los versos que se escribían
a orillas de un precipicio
como queriendo saltar
y transfigurarse en vuelos de pájaros
con alas de fuego inextinguible

El cielo sangrante del crepúsculo
los largos caminos
hacia una libertad de papel
hacia mundos imaginarios
como gotas de agua

Mi desierto particular
De cuyas arenas brotan diamantes
hermosos e inútiles diamantes

Salamandra enamorada
no me mires así
me haces sentir lástima de mí mismo

Cuarteto de cuerdas
manantial de dudas
al final la verdad no importa


Edward.- (Hermosa mañana, la primera de noviembre, recuerdos, noticiero imprudente que lo arruina todo)

5 comentarios:

Angeles dijo...

El desierto personal y sus hermosos brillantes son para siempre:)

Themys Brito dijo...

"El predicador se ha cansado de fingir"... ¿Te imaginas si de pronto resulta que todo lo que la gente ha creido por tantos años viene siendo una mentira?

Edward Padilla dijo...

Angeles; los diamantes no son nada, tú eres un tesoro, gracias por darme calor.

Themys; en efecto, lo es. Una mentira casi perfecta, con muy pocos cabos sueltos.

Tänzerin dijo...

La verdad sí importa, o al menos tal como yo la entiendo, la mía. La otra a la que imagino aludes, la 'oficial' es tan puta -con perdón- y tan cambiante que no hay dios que la comprenda..
(Eso, que entiendo tu desánimo)

Baakanit dijo...

Lamentablemente los predicadores tienen muy buen galillos, nunca se cansan, y se multiplican rápido como las bacterias.

Saludos